Los cuidados tempranos, claves para posponer situaciones de dependencia en las personas mayores
En 2055, más de la mitad de la población mayor de 64 años presentará algún grado de dependencia, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) Pamplona, 01 de Abril de 2025
El 53,4 % de la población mayor de 64 años presentará algún grado de dependencia en el año 2055, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Ante esta tendencia, cada vez son más las personas que cuidan de sus familiares mayores o dependientes, con las exigencias cotidianas que esto suma a su vida personal y profesional.
Ante esta realidad, Cruz Roja Española cuenta desde hace años con el proyecto “Atención a Personas Cuidadoras”, que Cinfa apoyó el año pasado en las provincias de Navarra, Toledo y Tarragona. Esta iniciativa, que solo en 2024 respaldó a más de 1.600 personas cuidadoras en estas regiones, está diseñada con el objetivo de mejorar la calidad de vida de quienes cuidan, ofreciéndoles apoyo directo y emocional, así como formación especializada tanto en la gestión de los cuidados como en hábitos de autocuidado. Para ello, a lo largo de todo el pasado año y en casi 90 localidades de dichas provincias, se han llevado a cabo diferentes acciones, como talleres formativos, asesoramientos personalizados, actividades de respiro o grupos de apoyo, todas ellas dirigidas por el personal técnico de Cruz Roja y realizadas por un equipo de personas voluntarias.
Maria del Mar Pageo Giménez, presidenta de Cruz Roja Española, explica que “la necesidad de cuidar de un familiar puede llegar de forma progresiva o repentina y suponer un importante punto de inflexión en la vida de toda la familia. La dedicación que requiere el cuidado implica nuevas exigencias que no siempre son fáciles de compaginar con las distintas facetas personales y profesionales de nuestro día a día. Sin olvidar que las personas cuidadoras afrontan emociones y sentimientos encontrados que también tratamos de ayudarles a gestionar. Además, consideramos importante avanzar en la prevención, ya que la experiencia nos dice que cuanto antes comencemos a ofrecer cuidados tempranos a nuestros mayores, mejor será su proceso de envejecimiento, lo que puede contribuir a prevenir o posponer situaciones de dependencia en el futuro”.
Alianza nacional por los cuidados
Tras una década trabajando juntas en distintas iniciativas de envejecimiento saludable y acceso a la salud, el año pasado, Cinfa y Cruz Roja Española centraron su colaboración en el ámbito de los cuidados, a través del proyecto “Atención a Personas Cuidadoras” en tres comunidades autónomas. En 2025, ambas entidades han decidido ampliar su acuerdo para dar continuidad a la iniciativa en las provincias actuales e implantarla en nuevas zonas, de forma que esta alianza por los cuidados tenga un alcance nacional, como un firme respaldo a un colectivo en crecimiento, el de las personas cuidadoras.
En este sentido, Enrique Ordieres, presidente de Cinfa, señala que “brindar apoyo a las personas cuidadoras es un paso natural en nuestro trabajo por mejorar la salud y el bienestar de pacientes y personas con discapacidad y ante el progresivo envejecimiento de la población. De ahí nuestra rotunda apuesta por colaboraciones como esta y por futuros proyectos en los que estamos avanzando, con los que aspiramos a poner en valor la importancia de los cuidados en nuestra sociedad, así como a ofrecer recursos que los faciliten. Una labor en la que, me atrevo a decir, todos y todas en nuestra sociedad nos encontramos ya inmersos, de una manera u otra”.
Tres historias entre cuidados
Desde hace dos años, Concepción cuida de su madre, de 79 años, a quien trasladó a vivir a su casa “para ofrecerle apoyo, mantener su autonomía lo máximo posible y acompañarnos mutuamente en el duelo después del fallecimiento de mi padre”. La madre de Concepción padece ciertas patologías, pierde el equilibro y tiene despistes importantes, por lo que la trabajadora social le recomendó acudir a las actividades de Cruz Roja en su barrio dirigidas a pacientes y a personas mayores. “A partir de ahí, yo conocí el programa de acompañamiento a personas cuidadoras y he estado asistiendo a momentos de ocio y a charlas con profesionales para tener más herramientas, tanto a nivel personal como en mi labor de cuidadora”, cuenta Concepción. “Esto me ha ayudado a situarme a nivel personal, a recolocarme emocionalmente y a socializar de nuevo. Me he sentido muy acompañada por las compañeras de los grupos y los profesionales de Cruz Roja; todas me han ayudado mucho en este proceso de cambio y en esta etapa vital” expresa.
José Miguel, por su parte, es el cuidador principal de sus padres, Víctor (83 años) y Florencia (78 años), ambos con un alto grado de discapacidad, dependencia y deterioro cognitivo. Debido al aumento de las demandas en sus cuidados, José Miguel necesita más apoyo y recursos. “Últimamente me he sentido sobrepasado, sobrecargado emocionalmente y cansado físicamente, ya que tengo que compaginar los cuidados con mi trabajo en el campo”, indica. Por eso acudió a Cruz Roja, “para cuidar mejor a mis padres y a mí mismo. Voy a charlas, talleres y grupos de apoyo. Me gusta compartir mis preocupaciones con otras personas cuidadoras porque me escuchan y siento que no estoy solo. También he podido disfrutar de alguna actividad de ocio con otros cuidadores y me ha ayudado a desconectar de mi rutina. Aunque es duro, prefiero que mis padres estén en mi casa y cuidarles yo mismo, teniendo el apoyo puntual de otras personas”.
Desde hace 27 años, Josefina cuida a su marido Eusebio, de 70 años, que está incapacitado y fue diagnosticado de alzhéimer hace cuatro años, por lo que depende totalmente de su mujer. Ante esta situación, ella acudió a Cruz Roja para buscar apoyo y asesoramiento. “Desde hace años participo en charlas y actividades y todos los lunes voy dos horas al taller de pintura, donde puedo disfrutar de un poco de tiempo libre para mí haciendo algo que me gusta”, expresa Josefina. “Allí he conocido a otras personas cuidadoras y a Francis, la voluntaria y monitora del taller, y todas juntas nos tomamos un café algunas mañana mientras compartimos experiencias”. Como participante en el proyecto “Atención a Personas Cuidadoras”, Josefina ha adquirido las competencias necesarias para cuidar lo mejor posible a su marido, ha podido reducir y gestionar la sobrecarga emocional que le supone la responsabilidad y complejidad de esta situación y ha ampliado su red social de contactos y de apoyo emocional.
Estos testimonios son tres historias de las muchas que se entrelazan en la labor y el día a día de las personas cuidadoras. Una realidad invisibilizada que Cruz Roja Española y Cinfa abordan con este proyecto.
Sobre Cinfa
Cinfa es el laboratorio más presente en los hogares de nuestro país. Compañía de capital 100% español y con 55 años de trayectoria, forma parte de un grupo integrado por más de 2.300 profesionales, que trabajan por un objetivo común: el bienestar y la salud de las personas.
De acuerdo con su estrategia de sostenibilidad social, y en el marco de los ODS, Cinfa lleva a cabo diversas iniciativas en línea con su misión de trabajar por la salud de las personas, apoyando a los pacientes, las personas cuidadoras y diversos colectivos vulnerables. Estas iniciativas se resumen en la web nosmuevelavida.cinfa.com
Sobre Cruz Roja
Cruz Roja Española pertenece al mayor movimiento humanitario del mundo. Colabora con entidades públicas y privadas para que la ayuda llegue a todas las personas que lo necesitan, en cualquier lugar y en el momento oportuno. Su misión es prevenir y aliviar el sufrimiento humano, proteger la vida y la salud y hacer respetar a las personas.
Sus más de 248.000 personas voluntarias dan respuesta en 1.263 municipios, lo que permite atender anualmente a más de 11,9 millones de personas en los ámbitos nacional e internacional. Todo ello con el apoyo de 1,3 millones de personas socias, empresas y alianzas en todos los sectores de la sociedad.
Cruz Roja Española ha lanzado un Plan de Respuesta para la recuperación ante los efectos de la DANA, para responder ante las necesidades de la población afectada, que se está desarrollando y que se ejecutará en tres fases: respuesta inmediata, recuperación y fortalecimiento y resiliencia. En las primeras fases atenderá las necesidades de más de 60.000 personas con un presupuesto de 30 millones de euros.
Cruz Roja Española continúa su trabajo contra todas las formas de vulnerabilidad, adaptándose y anticipándose a los escenarios de futuro, abierta a la población general, incidiendo en la contribución firme y consistente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030.
Cruz Roja Española pertenece al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, presente en 191 países. Actúa siempre bajo sus siete Principios Fundamentales: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad.

